martes, 2 de febrero de 2016

La astronomía está herida de muerte en el Mauna Kea



La construcción del telescopio de 30 metros en la cima del volcán Mauna Kea en Hawái se complicó por la oposición de una organización indígena que considera que el volcán es sagrado y que los observatorios son una profanación. 

La palabra "sagrado" tiene un enorme peso dentro del esquema de la corrección política y ante eso las autoridades tienen una posición clara a favor de lo religioso. Por otro lado muchos organizadores contra los telescopios consideran que la astronomía no tiene importancia y ya atentaron contra las líneas de comunicación de los observatorios. 

La Corte Suprema de Hawái puso en jaque al telescopio de 30 metros considerando que no habían realizado correctamente el proceso burocrático y paralizó su construcción. Al mismo tiempo el Estado les aumentó a las universidades el costo de arrendamiento del terreno a los demás observatorios, los costos de operación subirán entre $300,000 dólares por año a 1 millón de dólares por año, lo que complica muchísimo las investigaciones puesto que la ciencia siempre carga con pocos recursos y bajo presupuesto. 

Es posible que en pocos años veamos desaparecer los telescopios de la cima del volcán, consideradas como sagradas por los organizadores de las protestas, los cuales también se contradicen cuando no quieren parecer como enemigos de la ciencia y la astronomía, estos opositores indígenas dicen que su cultura es astronómica y que llegaron a esa isla observando las estrellas, pero se oponen a su estudio o al menos no están de acuerdo con los beneficios económicos que obtienen de los observatorios. 

Yo que conozco bastante bien ambos lados de la moneda se que los científicos no han tenido una apertura social muy clara, esto cambió en los años ochenta cuando Carl Sagan comenzó a promocionar la ciencia al público, pero no ha sido la norma en el pasado y todavía muchos científicos no se abren a la comunicación de la ciencia, algo complicado porque si alguien trabajará a tiempo completo en investigación es difícil obtener más tiempo y recursos en dar conferencias, atender niños o hablar en las comunidades cercanas sobre el trabajo de los observatorios. 

Durante muchos años los observatorios en Mauna Kea no prestaron atención al aspecto cultural del volcán, hasta hace pocos años cuando comenzaron a escuchar voces contra ellos, cuando es demasiado tarde. Por otro lado se que estas organizaciones indígenas tienen enormes intereses económicos y posiciones políticas muy oscuras, también saben que la sociedad moderna, el conocimiento y la laicidad resta adeptos y control a su posición política en la sociedad, para ellos la ciencia es enemiga a vencer, representa el progreso que le amenaza. 

Estoy seguro que si pudieran muchos extremistas religiosos destruirían observatorios, bibliotecas y universidades. En el caso particular de Hawái es posible que los indígenas opositores no sean violentos (al momento) pero en el fondo ya han hecho un gran daño a los observatorios. Por otro lado también ellos hablan en nombre de todos los indígenas cuando otros sí están de acuerdo en la construcción de los observatorios, lo mismo que muchos ciudadanos no indígenas que viven en Hawái y que se sienten honrados por la construcción del nuevo observatorio. 

Me temo que el telescopio de 30 metros no será construido y los demás irán desapareciendo en los siguientes años ahogados por el aumento de la renta estatal. Es posible que busquen otros sitios como en Islas Canarias pero eso tomará décadas y muchísimo dinero. 

Al momento están desmantelando tres observatorios, esto para dar espacio para la construcción del nuevo observatorio y calmar a los opositores, pero es seguro que los equipos desmantelados jamás serán reemplazados por algo nuevo. Las últimos meses del 2015 una serie de bloqueos y barricadas organizadas por los indígenas opositores se encargaron de no permitir los trabajos del telescopio de 30 metros, eso sí, parecen estar de acuerdo en la demolición pero no en la construcción de uno nuevo. Así como van las cosas la astronomía está herida de muerte en el Mauna Kea.

La ciencia tiene feroces enemigos.


Más información: Dioses y telescopios.

domingo, 13 de septiembre de 2015

Asteroide Monseñor Romero

La Unión Internacional de Astronomía IAU bautizó al asteroide 1998-OR13 con el nombre de Romero, en honor a monseñor Oscar Arnulfo Romero, arzobispo de San Salvador quien fuera asesinado en marzo de 1980.

La información fue hecha pública en la página 94310 de la Circular de Planetas Menores el 29 de agosto de 2015. El asteroide fue descubierto el 26 de julio de 1998 por el astrónomo belga Eric Walter Elst desde el European Southern Observatory... (Click aquí para continuar la lectura).


lunes, 31 de agosto de 2015

Más allá de Plutón



El sobrevuelo de New Horizons en las cercanías de Plutón sorprendió a casi toda la humanidad, o al menos los que les interesa el tema de la ciencia. En julio de 2015 la sonda robot descubrió que el famoso planeta enano es uno de los sitios más fascinantes del Sistema Solar... (Click aquí para seguir leyendo en Cósmica de ElFaro.net)

jueves, 14 de mayo de 2015

¿Qué es lo que brilla en Ceres?


En los últimos días los foros de ciencia y astronomía han estado comentando sobre la misteriosa imagen detectada en el interior de un cráter en el planeta enano Ceres. ¿Qué es lo que brilla? 
Toda la información aquí en mi blog Cósmics en periódico El Faro (click aquí).

jueves, 16 de abril de 2015

Astro-Colombia

Siempre he considerado que una de las cosas más terribles que nos ha pasado a los latinoamericanos es que casi no nos conocemos, viajar entre Centroamérica y Suramérica es exorbitantemente caro. Es más barato un boleto El Salvador-New York, que uno El Salvador-Lima, asimismo muchos suramericanos tienen que enfrentarse a complicados visados para movilizarse entre nuestros países.

Hace un tiempo, un poco antes de conseguir mi residencia permanente en EEUU me negaron la visa mexicana, porque no tenía visa a EEUU (no la podía solicitar porque  estaba vencida y me encontraba en las últimas de mi proceso con el INS de EEUU), a pesar que mi viaje era académico y me presentaría con una conferencia en el Museo Textil de Oaxaca y que esta sería quizás la octava vez que visitaría México, el cónsul mexicano me la negó, dos veces, la primera porque hacía falta una carta original del referido museo y la segunda porque el director de la institución no incluyó en el paquete de papeles una fotocopia de su pasaporte firmada por sí mismo, era obvio que no la enviara, yo no enviaría copia de mi pasaporte y mi firma a un desconocido en otro país.

Tal negación es simplemente porque la política migratoria mexicana está supeditada a la de los Estados Unidos, ni que decir, escribí una carta formal quejándome por el trato recibido en la embajada mexicana. Días después me llamó personalmente el cónsul, y él -algo molesto- me indicó que le enviara lo solicitado y me darían la visa de inmediato, para entonces presupuesto de mi facultad ya estaba cerrado y yo no tenía mayor intención de viajar.

Todavía tengo pendiente regresar a México.

Somos pueblos que han tenido una historia similar, viajar entre nuestros países debería de ser un derecho de todo latinoamericano, no podemos mantener políticas migratorias restrictivas entre nosotros mismos porque nuestras autoridades se someten a las solicitudes de otras regiones o por una xenofobia mal digerida, es más fácil que un europeo entre a Costa Rica que un Nicaragüense, eso, desde mi punto de vista es un absurdo.

Bogotá

German Puerta, colega promotor de la ciencia y director del Planetario de Bogotá me escribió hace unos meses, me dijo que sería bueno que llegar a Colombia y compartiera un poco la experiencia de la posguerra salvadoreña, a mi me pareció estupenda la idea, pero siendo la conferencia en el Planetario de Bogotá consideré que tal reflexión debería de hacerse en función a la participación de la ciencia en la reconstrucción salvadoreña, que vale decir, que fue una de las grandes ausentes.

Sin dudarlo envié mi propuesta de conferencia a la autoridad de la Municipalidad de Bogotá y varios días después recibí la noticia que me aprobaban la conferencia dentro una Cumbre Mundial sobre la Cultura y la Paz en Colombia, que era una reflexión desde el punto de vista de la cultura sobre la esperanza que los colombianos tienen en su negociación entre la FARC y el gobierno, algo que podría traer la finalización de una guerra civil que lleva 50 años.

Sea como sea, logré colar la ciencia en un debate donde su principal participación fue de artistas, gestores de cultura e intelectuales, fue la única conferencia que tuvo a la ciencia y los científicos como protagonistas de una historia en la posguerrra slvadoreña. 

Así que al finalizar Semana Santa  viajé a Bogotá, fueron días bastante agotadores, porque había estado en New York haciendo algunos trámites de mi residencia, así que con solo un día de intervalo entre la Gran Manzana y San Salvador tuve que volar a Bogotá.

Luego de un vuelo relativamente corto, de dos horas y media, llegué a Bogotá de noche dejando el avión en una posición remota lejos de todo puerto de embarque, Avianca facilitó buses para llevarnos hasta una puerta cerca del punto migratorio.

Luego de los trámites me encontré viajando dentro de un taxi, acompañado por un español que tenía casi 20 años residiendo en El Salvador, quien también llegaba a Bogotá para una participación en la Cumbre.

La primera impresión que tuve de Bogotá era de una gran ciudad, la noche me vestía todo en una casi penumbra, iluminada un poco con una luna que acababa de ser llena y que me hacía mostrar de alguna forma el horizonte lleno de cerros y montañas, los ciudadanos iban y venían, sea en sus automóviles o en el Transmilenio, en calles que para mí eran desconocidas pero que para ellos era una obviedad, uno tiene una sensación de querer abarcar y comprender todo lo posible ese nuevo lugar.

“Vamos al centro”, así dijo el Taxista.

Y efectivamente nos llevó a un hotel ubicado en el centro de la ciudad, o al menos, lo que los colombianos consideran el centro, que en realidad es la periferia, Bogotá se construyó en las faldas de los Cerros Orientales,  los cuales sirven de frontera natural con un área rural y con la selva la cual está a menos de 100 kilómetros de distancia.

Me di cuenta de ello gracias al Google Maps, pues yo tenía la idea que el centro estaría realmente en medio de la ciudad, al menos, en el caso de Bogotá, el centro termina siendo la periferia.

El Hotel Augusta, es agradable, tienen un buen servicio al cliente y es muy limpio, con habitaciones cómodas y está ubicado frente a una calle peatonal que baja de la plaza de los periodistas. Se han creado varios kilómetros de vías peatonales en el centro de Bogotá, donde se disponen desde mesas de ajedrez, espacio para músicos y pintores, un par de vendedores ambulantes eso sí, pero sin esa invasión de canastos y carpas como podría observarse en San Salvador.


El Planetario

El planetario de Bogotá es una enorme estructura que me recuerda a gigantesco caracol, pero un caracol mezclado con una nave espacial, desde a distancia parece un platillo volador que aterrizó en la zona comercial de Bogotá.


El edificio fue construido con la monumentalidad que solo podía hacerse a finales de la década de 1960, el planetario es una construcción emblemática en la ciudad y según German Puerta, el equipo de proyección un Carl Zeiss  de 1968 fue obtenido de la República Democrática Alemana en 1969 a cambio de varios miles de quintales de café colombiano. Fue un buen cambio, dieron lo mejor de cada país, con la diferencia que los alemanes orientales ya se tomaron el café, mientras que los colombianos siguen disfrutando de su planetario.



La sala con sus 23 metros de diámetro permite proyectar exhibiciones sobre el espacio, planetas y estrellas, el mismo edificio posee un área administrativa, un área para niños, una pequeña biblioteca especializada y una terraza de observación. En este lugar hace muchos años se construyó un reloj solar que permite, gracias a un ingenioso movimiento de una hoja metálica el cálculo de la hora de Bogotá, el movimiento de esta hoja compensa la posición que tiene Colombia en la Tierra, pues Bogotá se encuentra a 4 grados 36 minutos norte. En la imagen inferior vemos a German señalando el rayo solar que muestra la hora que teníamos en esos momentos.




Creo que después de la sala de proyección, lo mejor del edificio es el Museo del Espacio, considiero que en Latinoamérica no hay una exposición científica tan bien lograda como esta, un visitante del Museo del Espacio aprende sobre las fases lunares, las constelaciones del cielo y los equipos para observar, en donde destaca una réplica de uno de los telescopios de Galileo Galilei. 

El Museo del Espacio también muestra varios documentales, que se proyectan de forma permanente, al entrar toda una pared presenta las constelaciones del cielo y adentro, un espacio para presenciar un documental sobre etnoastronomía de los indígenas Kogui de la Sierra Nevada de Santa Marta.



Y al final, los visitantes se despiden con un viaje sobre la Tierra desde el espacio.


Creo que lo más destacado, al menos para mí, fue una exposición donde varios astrónomos discutían teorías cosmológica, me dio gusto ver a Einstein comentando la expansión del Universo con Hubble, y luego éste último contraponiendo lo dicho por Einstein en cuando a los datos observados a través del corrimiento al rojo de las galaxias. Los personajes son actores que fueron filmados uno por uno, lo interesante es que la discusión ocurre dentro de un cuarto cerrado, en las paredes de la habitación se ubican varias pantallas con la imagen de cada personaje, el visitante se sienta en el centro del cuarto y puede entretenerse viendo de un lado a otro el debate entre científicos (Einstein, Hubble, Guht, Lemaitre, Gamov y Sidwick).  Es una de las mejores herramientas educativas que yo he visto en mi vida a lo largo de los museos y países que he visitado.


El Museo del Espacio también presenta dos fragmentos de rocas de la Luna traídas por las misiones Apolo XI y XVII, una réplica a escala del cohete Saturno V y el módulo lunar. 


Fue en este planetario que presenté mi conferencia, la cual terminó siendo una reflexión de la importancia científica de la Colombia del futuro, aquella de tiempos de paz. 

Continuará…

lunes, 9 de febrero de 2015

Concordantia astronomiae cum theologia

Xilografía del libro "Concordantia astronomiae cum theologia" (1351-1420) muestra un teólogo y un astrónomo en la conversación armoniosa debajo de las esferas celestiales.

El cardenal Pierre d'Ailly fue uno de los teólogos más importante de Francia y campeón de la unidad de la iglesia durante el cisma papal (1378-1414) . En este tratado se trataba de conciliar la teología y la ciencia de la astronomía, que incluía la astrología. D'Ailly argumentó que la voluntad divina se revela en las estrellas, y que a pesar de la voluntad humana es libre, los resultados de las actividades terrenas están sujetas a influencias astrológicas que se pueden pronosticar - una idea que la Inquisición más tarde calificó como heréticas y que varios siglos después la ciencia demostró que tales influencias son inexistentes. 



sábado, 25 de octubre de 2014

4 de diciembre de 2014, lanzamiento de prueba de la nave Orión.

El 4 de diciembre NASA lanzará desde Cabo Cañaveral su nuevo vehículo con capacidad para incluir una tripulación seis astronautas: Orión. 
Una de las características principales de la nueva nave es su versatilidad para adaptarse a otros módulos espaciales que se puedan fabricar en el futuro, conectarse a módulos que puedan alunizar o módulos más complejos que permitan viajar por varios meses hasta el planeta Marte.
Asimismo posee un puerto de adapte que le da posibilidad de acoplarse sin problema a la Estación Espacial Internacional. 
Orión posee la tecnología más avanzada del momento, es una nave que puede ufanarse de ser hija del siglo XXI.
El 4 de diciembre será lanzada sin tripulación, será un vuelo a control remoto usando únicamente las computadoras para probar los sistemas, en esa ocasión orbitará dos veces a la Tierra y llegará a 5,800 km de distancia, una distancia que no había sido alcanzada por una nave con capacidad para ser tripulado por humanos desde las misiones Apollo a finales de la década de 1960 y principios de 1970.
Orión inaugurará una nueva era de exploración humana en el espacio, con seguridad veremos astronautas en la Luna entre los años 2020 y 2025.
Les comparto un documental subtitulado sobre los adelantos y las posibilidades de Orión.