lunes, 20 de agosto de 2007

30 años de viaje

Siendo niño recuerdo leer con entusiasmo y curiosidad la portada de un "Almanaque Mundial" en el cual presentaban un reportaje de dos sondas espaciales que viajaban a los planetas exteriores, eran las Voyager 1 y 2.
Para este tiempo ambas naves ya habían alcanzado a Júpiter y mostraban imágenes increíbles del planeta a todo color siendo acompañado por sus lunas. Así mismo decía que en los años venideros, una de estas sondas, las Voyager 2 llegaría a Saturno, Urano y Neptuno.
En esa época pre-internet, las noticias de este tipo eran de difícil acceso, no recuerdo cuando ambas sondas llegaran a Saturno entre 1980 y 1981, o quizás le pasé por alto.
Luego de Saturno la sonda Voyager 1 dio un giro que la hizo salir del Sistema Solar, fue la Voyager 2 que siguió hasta alcanzar a Urano y Neptuno, planetas nunca antes visitados.
En 1989 cuando la sonda arribó a Neptuno ya tenía clara conciencia y recuerdo ver por cable TV a Carl Sagan hablando en CNN sobre este planeta, recuerdo dejar grabando el VCR para ir al colegio y luego revisar lo que la sonda había enviado desde tan lejano mundo.
Sagan compartía la pantalla con un periodista que cubría las noticias astronómicas llamado John Holliman, quien murió en 1998 en un accidente de carro. Holliman hacía un buen trabajo, creo que extraordinario, desde su muerte no he visto otro corresponsal que cubriera las noticias como el. En la película “Contact” es el periodista que cubre la explosión terrorista de la maquina de
anillos.
En los años posteriores todo lo concerniente a Voyager apenas aparecía en las noticias en su pagina web, supe de unos radioastrónomos aficionados que habían logrado enviar una señal radial a la Voyager 1 y conseguir un rebote en su antena parabólica, una proeza teniendo en cuenta que la sonda se encontraba a 14 mil millones de kilómetros de la Tierra.
Una de las curiosidades de estas sondas son su contenido, aparte de todos los aparatos científicos y de comunicación hay un compartimiento en el cual se abordaron fotografías y diagramas, también un disco de oro con sonidos de la tierra, saludos en todos los idiomas, música y sonidos de animales. ¿Para qué? Es como tirar una botella al mar, quien sabe, la sonda seguirá su rumbo en el espacio, se cree que en unos 40,000 años pase cerca de la estrella AC+793888 ubicada en la constelación Camelopardalis (la jirafa), pero es posible que ambas naves se pierdan en el oscuro espacio, sobrevivirán incluso cuando nuestro planeta haya desaparecido dentro del Sol.
Serán la única prueba de nuestra existencia, aun y cuando no haya nadie en todo este enorme universo para compartirlo.
Hoy hace 30 años las sondas comenzaron su largo viaje, este día en 1977, la Voyager 2 partió al espacio.

1 comentario:

Chamba dijo...

Una pena nunca haber llegado hasta la Voyager 6.... V'ger